jueves, 6 de agosto de 2009

"¿Por qué insistir en negar...lo que no cuenta?..."


POEMA Escrito por: Patricia Karina Vergara Sánchez,
Periodista,Profesora, Escritora Mexicana
a quien admiramos mucho, por su boca!
(¡Quién pudiese hablar tal y como...."no sabe callar" Karina!)
"Soy lesbiana y soy feminista, soy madre de una niña, soy gorda, soy morena, soy pobre. Estudié Ciencias de la Comunicación, pero constantemente estoy desempleada por haber elegido inconformarme cuando hay injusticias y por causa de estos ojos míos que se dan cuenta y de esta boca mía que no sabe como callar..."
pakave@hotmail.com
Para leer más escritos de Karina


DESDE LA INSIGNIFICANCIA

¿Cómo te atreves?
Insolente.

Pretendes calificarme
sin saber cómo se vive
desde la orilla del acantilado.

Tú, ostentando propiedad
del mundo.
de su idea moral
y del buen proceder.

Te estorbo tanto,
que sería largo
tratar de enumerar,
en exacto,
aquello que juzgas.

Que me he negado
a ser tu musa
o la imagen étnica
que te justifica.
Que me he cansado
de la servidumbre.
Que estoy harta
de la incondicionalidad absurda.

Probablemente,
es porque tomé la opción
de abrir la mirada,
de escuchar mi voz,
de nombrar a mi hermana,
y hube de apropiarme
de mi hacer autonomía.

Entonces, me acusas:

Que soy vanidosa.

Que me falta sabiduría
- para entender tus reglas-.

Que de mi boca salen mentiras
- porque no me puedo tragar tus verdades-.

Porque tomé la palabra.
Porque inventé mi camino.
Me llamas infiel.
Otra vez soy la hereje.
Nuevamente, la pecadora.

Tú, desde la altura iluminada,
sentencias, como si pudieras,
sobre el alma mía,
y me llamas mujer de oscuridad.

Desde tus altares,
ante tus tribunas,
empuñando tu cetro.
Has ordenado desfigurar
la imagen de mi rostro.
Has intentado borrar mi nombre
de los testimonios.

Pero,
no logras el olvido
de mi existencia.

Déjame, Déjame.
Elijo ser la paria.
La infecciosa.
La insuficiente.

Me quedo aquí,
vanidosa,
instintiva,
con mi inteligencia poca,
con mi verdad sombría.

Me quedo aquí.
Sentada en mi soberbia.
Ya que una cosa entiendo.
Una sola, es cierto:

Si ando tan errada;
Si tengo el camino tan perdido;
Por qué insistir en negar
lo que no cuenta.

Por qué tú, desde el poder,
te ocupas de contenerme,
de acosarme, de acorralarme.
Por qué, si soy apenas nada.

Por qué, entonces,
mis preguntas abren grietas.

Por qué si cuestiono yo,
tú y tus jerarquías remojan cimientos.

Por qué, si abro yo la boca,
tú tiemblas


No hay comentarios: